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Columna invitada: Sobre el miedo y la Influenza.
Enna Debbie García Escamilla* 
Con amor y respeto a todos: Louise L Hay, en su libro “Tú puedes sanar tu vida” dice sobre la influenza: “Reacción a la negatividad y las creencias en cantidad. Miedo. Creencias en estadísticas.” Y propone un nuevo patrón de pensamiento para combatirla: “Estoy más allá de las creencias de grupos o del calendario. Estoy libre de congestionamientos e influencias” . Dice también: “No es lo que ocurre, sino como reaccionamos. Cada uno de nosotros es ciento por ciento responsable de sus experiencias”
Cuando se comenzó a difundir la noticia de una “crisis financiera” y nuestra moneda comenzó a sufrir un proceso de devaluación y algunas empresas comenzaron a despedir a sus empleados, nos llenamos de pánico. Comenzamos a preocuparnos por las carencias que sufriríamos en caso de quedarnos sin trabajo y los que se quedaron sin empleo, comenzaron a tener miedo de no encontrar otro que les proporcionara el dinero para cubrir sus necesidades y las de su familia. No tanto los niños, porque ellos no tienen sobre sus hombros la responsabilidad de alimentar a una familia, ni los ancianos, porque la mayoría de ellos ya están jubilados o de plano no encuentran trabajo desde antes de la “crisis”. Quienes han sufrido de la actual Influenza, fueron en su mayoría los que tienen actualmente la mayor responsabilidad económica, las personas de entre 20 y 35 años, los que tienen hijos pequeños o están iniciando una familia.
Cuando tenemos miedo, como en este caso, dejándonos llevar por creencias de grupos o estadísticas alarmantes, nuestro sistema inmunológico se debilita. El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones. Hace tiempo que los científicos conocen que existe una relación entre el estrés de larga duración y la debilitación del sistema inmunológico y, como consecuencia, la propensión a sufrir algunas enfermedades. Si al estrés causado por el miedo a la “crisis”, le sumamos además el miedo a contagiarnos por el virus de la influenza, seguramente nos veremos más expuestos a un posible contagio.
El temor en cierta medida se puede considerar sano, porque el temor nos hace ser cuidadosos y tomar precauciones, pero no permitamos que ese temor natural se convierta en miedo. Los invito a ser cuidadosos con su cuerpo, en sus hábitos de higiene, a fortalecer su cuerpo alimentándolo sanamente, a seguir las indicaciones de prevención que nos indican los expertos para evitar un contagio, pero también a soltar el miedo, a tener fe y confianza en el universo, en sí mismos o en cualquiera que sea su creencia.
No olvidemos que somos un pueblo fuerte, que somos un país que siempre ha sabido salir adelante, que somos gente solidaria, noble, alegre, amorosa, entre otras muchas cualidades que nos distinguen como mexicanos.
No permitamos a esta epidemia que tome fuerza en nosotros a través del miedo. Antes bien, tratemos de emitir una vibración de confianza, de fuerza, de luz, de compasión y sobre todo de amor hacia nuestro cuerpo y hacia todos los seres humanos. Cambiemos nuestros patrones de pensamiento de miedo por los de confianza, de armonía, de salud, de felicidad y aprendamos a confiar en nuestro Dios interior. Recordemos que todo, absolutamente todo, está dentro de nosotros. Que el Gran Espíritu los bendiga. Un abrazo *Sanadora de medicina tradicional mexicana.
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